martes, 20 de octubre de 2009

Comenzando a Reflexionar sobre Educación Especial y NTics

Comenzando a Reflexionar sobre Educación Especial* y Nuevas Tecnologías.
*Nos referimos a las Necesidades educativas especiales (NEE o nee).
Emilio J. Fuentes

…”Y considerando que las naciones más desarrolladas - que acaparan el 20 % de la población del planeta - , concentran el 90 % de todos los usuarios de Internet, es evidente que las oportunidades que abre la globalización se distribuyen muy desigualmente por el culto a la competitividad del mercado al que las personas con discapacidad pueden acceder.”…
Lic. Ricardo A. Koon
Lic. María Eugenia de la Vega
rkoon@satlink.com/evega14@yahoo.com



Como docente universitario ligado al uso de las NTics en la UNC, considerar los distintitos aspectos relacionados a: la educación especial  con el empleo de las NTics para personas con necesidades educativas especiales, a través de búsquedas de estos temas en internet presentan en nuestro país, nuestra provincia o la propia UNC una situación que para empezar podría denominar  compleja. En esta tarea, a partir de tener como referencia el sitio www.argentina.gov en la sección Ciudadanos[1] surgen diversidades de aspectos a considerar como: las políticas estatales (tecnológicas y educativas); los desarrollos tecnológicos: con sus condiciones de producción; luego podemos pensar sobre la accesibilidad o apropiación de esos desarrollos por parte de los que requieren de los mismos; además de reflexionar la vinculación del ítem antes mencionado con la realidad socio – económica social de la que participan las personas que requieren de esos servicios y por último podríamos mencionar que se producen comparaciones entre la realidad nacional con la situación internacional.

Desde España Pedro Jurado[2] expresa “La implantación de las tecnologías de la información y la comunicación en los distintos ámbitos de la vida es algo evidente, lo que ha producido cambios en la manera de percibir los procesos, como los de asimilar, integrar y transferir, por ejemplo, los aprendizajes. Como González Soto y Cabero (2001) nos plantean, algunas reflexiones, a modo de matizaciones, será necesario tener en cuenta cuando establecemos la relación entre los procesos formativos y el uso de las nuevas tecnologías:
1º Las tecnologías ya están implantadas en los centros de formación, presentándose su utilización como un síntoma de calidad educativa y de prestigio institucional.” ¿Esto es así en nuestras escuelas? Si bien a nivel gubernamental existe una normativa como Acuerdo Marco para la Educación Especial, de diciembre del 98[3], que atiende a consideraciones sobre el concepto de Necesidades Educativas Especiales y un enfoque de estrategias pedagógicas como lo expresa su Introducción: “La educación especial es un continuo de prestaciones educativas, constituido por un conjunto de servicios, técnicas, estrategias, conocimientos y recursos pedagógicos, destinados a asegurar un proceso educativo integral, flexible y dinámico a personas con necesidades educativas especiales, temporales o permanentes, brindado a través de organizaciones específicas y apoyos diversificados.
Las necesidades educativas especiales son las experimentadas por aquellas personas que requieren ayudas o recursos que no están habitualmente disponibles en su contexto educativo, para posibilitarles su proceso de construcción de las experiencias de aprendizaje establecidas en el Diseño Curricular.” A estas consideraciones las podríamos contrastar con los siguientes puntos señalados por González Soto y Cabero: “2º El discurso ideológico que se ha desarrollado en el ámbito educativo respecto las nuevas tecnologías las relaciona con el motor de cambio e innovación didáctica. 3º La incorporación de nuevas tecnologías atiende más a snobismo que a criterios propiamente educativos. 4º Las posibilidades de las tecnologías tienden a sobredimensionarse. 5º Las nuevas tecnologías no reemplazan a las tecnologías tradicionales. 6º El uso de las tecnologías no viene generalmente precedido del dominio por parte de los usuarios, lo que limita sus posibles virtualidades. 7º Los problemas posiblemente se deriven más de qué hacer, cómo hacerlo, para quién y por qué utilizar la tecnología, más que en la misma tecnología.”[4]
Desde aquí es interesante rescatar lo resaltado en negrita del original del Acuerdo Marco para la Educación Especial entre los “Criterios para la transformación de la educación especial” se remarca “1. Superar la situación de subsistemas de educación aislados, asumiendo la condición de continuo de prestaciones, ofertando una gama de opciones para la educación de las personas con necesidades educativas especiales”…Priorizar el modelo pedagógico, procurando las mejores condiciones para el aprendizaje de los alumnos. La transformación del sistema educativo requiere la superación del modelo médico y psicométrico, con énfasis en el diagnóstico y la clasificación, para pasar a una actuación centrada en los aspectos educativos.” [5]
Atendiendo a estos principios se tornan interesantes las consideraciones de Jurado con respecto a “tener presente algunas dimensiones, como las apuntadas por Gimeno (1986), nos permite orientar y tomar decisiones con respecto a los recursos y, específicamente, las nuevas tecnologías:
Función pedagógica. Ante la potencialidad de las nuevas tecnologías, de las TICs, se corre el peligro de que se conviertan en sí mismas en la finalidad pretendida por los planteamientos formativos, se convierten específicamente en mensaje y se corra el riesgo de no facilitar el acceso al aprendizaje dado que no se adaptan a las particularidades, a las características, a los estilos de aprendizaje de los alumnos. No obstante, hay que considerar que el papel de las TICs permite aumentar y ampliar las posibilidades de aprendizaje de los alumnos.
Nivel de simbolización en los mensajes. Estableciendo una escala que incida en los niveles de simbolización, de lo concreto a lo abstracto o vs., que incorpora la utilización de TICs en el proceso enseñanza-aprendizaje, podemos determinar que para aquellos alumnos que presentan dificultades de aprendizaje debido a problemas en la asimilación, en la integración o en la aplicación de aprendizajes, habrá que considerar la adecuación de la estructura y de las tecnologías al modo receptivo, a las características de integración (estilos de aprendizaje) y a las posibilidades de respuesta de los alumnos.
Participación de los receptores. Se relacionará con el grado de control que tienen los usuarios del recurso, su grado de dominio. A menudo las limitaciones para participar en los procesos de aprendizaje que presentan determinadas personas se relaciona con el entorno de aprendizaje que se haya creado, en la medida que éste no responda a las necesidades de los alumnos, sino que sean éstos los que deban adaptarse al contexto de aprendizaje.
Poder de definición metodológica. Los recursos tecnológicos, pueden configurar por sí mismos un sistema complejo de enseñanza con un alto valor de definición metodológica en la medida que el qué se enseña, cómo se enseña y el cuándo se enseña determina el qué se aprende, cómo se aprende y cuándo se aprende, llevando a un desajuste ocasionado por cómo se han utilizado los recursos tecnológicos.”[6]

Teniendo en cuenta estas consideraciones veamos que encontramos en relación a lo hecho en nuestro país.
La Prof. María Luz Albergucci expresa “La manera de organizar, a nivel central, la educación especial define el concepto de la misma, marca una importancia particular en la estructura del sistema y da cuenta de la heterogeneidad organizacional del nivel a lo largo del país. Siguiendo las definiciones actuales de la educación especial, se busca, superar la situación de dos subsistemas aislados: la escuela común y la escuela especial, estableciendo sistemas de apoyo mutuos, y un seguimiento de cada alumno en su trayecto educativo (Acuerdo Marco A-19, 1998).”[7] Y aclara “En las definiciones actuales de la educación especial presentes en los documentos oficiales del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, se busca, superar la situación de dos subsistemas aislados: la escuela común y la escuela especial, buscando su articulación, estableciendo sistemas de apoyo mutuos, y un seguimiento de cada alumno en su trayecto educativo (Acuerdo Marco A-19, 1998).
Resulta de suma importancia aclarar en qué contexto se realiza el Acuerdo Marco para la Educación Especial en nuestro país. Éste comienza a debatirse en el marco de disposiciones de organismos internacionales. La Declaración de Salamanca (1994), instancia internacional, congregó a países de todo el mundo con el fin de discutir la creación de mejores condiciones para luchar contra la exclusión educativa de niños con necesidades educativas especiales, se convirtió en un foro donde se discutieron las políticas educativas. Allí se sentaron los principios para una educación integrada y las bases para promover escuelas integradoras. Se reafirmó: "el derecho que todas las personas tienen a la educación" (en concordancia con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948 y la petición realizada en la Conferencia Mundial de Educación para Todos, en 1990)”[8] Realizando un diagnostico estadístico de personas con NEE, dándonos un panorama de la situación al 2003, pero no incluye en su informe un relevamiento del uso de las NTics en los distintos establecimientos que atienden el problema, sean estos de educación común o especial.

Es entonces que nos encontramos en el marco del PROYECTO OEA – AGENCIA INTERAMERICANA PARA LA COOPERACIÓN Y EL DESARROLLO (AICD), en la página de nuestro Ministerio de Educación de Ciencia y Tecnología,  “Las nuevas tecnologías y la educación inclusiva a la capacitación y actualización docente en la búsqueda de una educación de calidad, Experiencias exitosas de integración haciendo uso de las nuevas tecnologías[9] Que rescata una experiencia exitosa del uso de tecnologías informáticas en un caso de un estudiante con NEE.

Hasta esta altura de la reflexión y la búsqueda pareciera que en nuestro país, nuestra provincia o en la UNC, no hay una política definida con respecto al uso de las Ntcs como una alternativa concreta en los ámbitos de la educación general y queda abierta la posibilidad en los lineamientos del Documento para la Concertación, donde se trata el tema de la educación especial como NEE.
Lo que si se advierte son desarrollos descentralizados como iniciativas de algunos programas de investigación en el área de Ciencia y Técnica o grupos/instituciones sociales dedicadas al tema de la discapacidad, como también así desarrollos a demanda de casos particulares.
Desde esta aproximación, podemos mencionar además del caso citado anteriormente, los proyectos expuestos en la página que analizamos y los trabajos realizados en el marco de la Red Mate de la Escuela de Cs. de la Información – UNC. 

Cuando se producen estos desarrollos en pos de producir recursos tecnológicos para el apoyo de las NEE, resulta interesante considerar como guía las consideraciones de Jurado:
“• Características internas del recurso. Se refieren a su utilidad que debe asumirse a partir de determinadas características:
o Nivel de iconocidad y abstracción
o Carácter monosémico o polisémico de sus mensajes
o Estaticidad-dinamicidad
o Soporte del mensaje
o Canales de percepción
o Complicación de su uso
o Posibilidad de uso simultáneo
En el caso del uso de TICs por personas con necesidades especiales, esta última dimensión debe permitirnos establecer su pertinencia. No obstante todo lo anterior, podemos decir que las tecnologías adaptadas, a través de programas de simulación, programas adaptados a las características de los alumnos, permitirán ampliar, aumentar la capacidad de aprendizaje de los mismos. En este caso, hay que tener presente que toda adaptación debe realizarse en función de las limitaciones, de los problemas, de las dificultades, de las necesidades que presenten los alumnos, las personas.”[10]



Como dijimos al principio esta aproximación se presenta compleja pero a la vez, teniendo en cuenta nuestra relación con las NTics. plantea desafíos importantes: en lo personal, en la práctica docente y en las acciones de políticas académicas en nuestro ámbito laboral.





Listado de sitios Web - Tecnologías Adaptadas
Trace Research Center
trace.wisc.edu
Puede consultar:
http://trace.wisc.edu/world/computer_access/multi/sharewar.htm y probar varias demostraciones de
programas de tecnología adaptada.
Microsoft Accesibility:
www.microsoft.com/enable
Options : Tecnología Adaptada
www.infogrip.com
IMSERSO : Instituto de migraciones y servicios sociales
www.seg-social.es/imserso
ONCE: Organización Nacional de Ciegos de España
www.once.es
CEAPAT: Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas
www.ceapat.org
Freedom Scientific: Tecnología Adaptada para personas ciegas o con baja visión
www.freedomscientific.com
Mayer Jonson: Tecnología para Educación Especial
www.mayer-johnson.com
Closing the Gap: Revista sobre Tecnología Adaptada
www.closingthegap.com
SIDAR: Accesibilidad en la Web
www.sidar.org
Manolo Net: Accesibilidad en la Web
www.manolo.net
RJ Cooper: Tecnología Adaptada
www.rjcooper.com
Mouse Tool: Tecnología Adaptada
www.mousetool.com
Integravisual






[1] http://www.argentina.gov.ar/argentina/portal/paginas.dhtml?pagina=353

[2] Pedro Jurado, La transición hacia el mundo del trabajo para las personas con discapacidad. El papel de las tecnologías, Grupo CIFO, Dpt. Pedagogia Aplicada. UAB, Enero de 2005; disponible en: http://dewey.uab.cat/paplicada/htm/papers/XXII%20Jornadas_pedro_jurado_Transic.pdf

[3] DOCUMENTOS PARA LA CONCERTACION - Ministerio de Cultura y Educación
Consejo Federal de Cultura y Educación. Disponible en: http://www.me.gov.ar/consejo/documentos/a-19.pdf

[4] Pedro Jurado, Op, Citada.

[5] DOCUMENTOS PARA LA CONCERTACION, Op. Citada.

[6] Pedro Jurado, Op, Citada

[7] María Luz Albergucci, EDUCACIÓN ESPECIAL UNA MIRADA DESDE LO CONCEPTUAL Y LA INFORMACIÓN ESTADÍSTICA DISPONIBLE: ¿de la mano o en sendas diferentes?, 2006, disponible en: http://www.me.gov.ar/curriform/publica/educ_esp_informe.pdf

[8] María Luz Albergucci, Op. Citada

[10] Pedro Jurado, Op, Citada

Periodismo Digital, una aproximación personal

Periodismo Digital, una aproximación personal.
Emilio J. Fuentes

Debo comenzar esta reflexión confesando, que hasta el inicio del mismo no he tenido una gran experiencia relacionada a al uso de estas formas de utilizar la web.

Si bien tengo algunos conocimientos de distintas herramientas y aplicaciones de Internet, el periodismo digital no ha sido uno de mis intereses, ni como usuario, como ya mencione ni como productor. Para satisfacer mi necesidad de información periodística, he recurrido siempre a otros soportes, la prensa escrita de sábados y domingos del diario local y los informativos diarios de la televisión abierta y si he querido información más dinámica (instantánea) estoy suscripto a la televisión por cable, que brinda este tipo de servicios.

Ante la propuesta de entender en qué consiste el periodismo digital, me propuse resolver este problema desde la misma internet.
Por un lado realicé búsquedas de periódicos digitales, analizando (como espectador, y desde la experiencia de mi campo de estudio la producción audiovisual, explico esto pues no emplee ninguna metodología de sistematizada por las ciencias sociales o de la comunicación estrictamente): sus contenidos, su disposición en pantalla, el uso del recurso del hipertexto, y soportes multimedia. También me detuve en tratar de saber quiénes eran las personas, instituciones o empresas que los producían.

Por otro hice búsquedas conceptuales de trabajos sobre el tema, publicados en la misma internet. Y fue muy grata la sorpresa pues encontré trabajos que me explicaban que es el periodismo digital, sus características y consideraciones, que coincidían con mis aproximaciones analíticas a partir de experimentar su navegación.
Debo aclarar que dichas conceptualizaciones proviene de intelectuales o periodistas españoles. A partir de esto coincido con Stephanie Falla Aroche[1], cuando reflexiona sobre Periodismo Digital y expresa:

“Una de las definición de periodista señala, que es el profesional que informa a través de los medios de comunicación. Sin embargo este oficio esta sufriendo cambios y Salverría afirma :“El propio concepto de "periodista" viene discutiéndose desde hace décadas, especialmente desde la implantación masiva de la radio y la televisión.
Actualmente la definición de periodismo no afecta solamente a los periodistas digitales, sino a la profesión entera. Hasta hace poco los periodistas eran "los que informaban", los "profesionales de la información".
Por otro lado Quim Gil, periodista español y profesor del curso de postgrado de Periodismo Digital de la Universidad Abierta de Cataluña afirma que “el verdadero periodismo digital sería el periodismo en red, ya que éste "rompe con la comunicación lineal y unidireccional" e implica una serie de cambios fundamentales respecto a las rutinas del periodismo tradicional”.
Es decir que debido a las condiciones y las facilidades de publicación de contenidos en la red, cualquier usuario es un informador potencial. Debido a que todos tienen un espacio en la red y pueden utilizarlo para presentar en él lo que quieran. De este modo se genera una sobreproducción de información y una explosión de informantes”[2]

Asimismo me parecen acertadas las características del Periodismo Digital propuestas por Alberto Echaluce Orozco en su curso[3] que a continuación menciono con las cuales coincido:
1.    Es un producto Digital.
2.    Hace uso del hipertexto.
3.    De acceso instantáneo a información reciente.
4.    Su contenido es actualizable.
5.    Sin límite en la cantidad de información.
6.    Distribución mundial.
7.    De fácil accesibilidad “Es posible tener el periódico en cualquier momento, en todo lugar, siempre y cuando tengamos un ordenador, un módem y una línea telefónica. Esa disponibilidad de estar en el lugar de los hechos y transmitir en vivo desde cualquier lugar del mundo, es lo que caracteriza a la televisión; pero esa ventaja ya la tiene el periódico on line.[4] Desde esta característica me aproximo a la realidad de esta modalidad periodística en palabras de Martín Becerra[5]  que en el marco del Primer Foro de Periodismo Digital de Rosario expreso: “En un contexto socioeconómico de fragmentación social, es lógico que los nuevos recursos tecnológicos sean distribuidos de forma desigual en la sociedad. Las tecnologías no son la salvación que van a resolver las desigualdades preexistentes. En todo caso, se estructuran en función de éstas, en algunos casos las potencian y estructuran nuevos problemas”… “El acceso a medios digitales o a la prensa escrita sería mejorado en un escenario de mayor igualdad”… “El mapa de producción de contenido en Argentina muestra que los cinco distritos con mejores recursos concentran la producción. Esto es uno de los problemas muy grandes que tenemos. Existen varias "memorias abandonadas" en provincias enteras que no se procesan a si mismo”… “quienes acceden mejor a estas tecnologías tienen más posibilidades de contar lo que pasa, de interactuar con las informaciones y la sociedad misma de manera más calificada que los que tienen peores accesos.”… “En comparación a otros países, Argentina posee una fuerte concentración. Las cuatro primeras empresas acaparan entre el 75% y el 80% del mercado. En general, otros países regulan esto y el estado interviene para que haya una competencia considerable y, sobre todo, que haya otras fuentes para leer y escuchar. Aquí no. Y esto es un dato importante para pensar el periodismo digital. Hoy, la posibilidad de competir con clarin.com es nula, casi imposible para cualquier emprendimiento. El periodismo digital está enmarcado dentro de esta concentración”[6].
8.    Interactivo, permitiendo a los lectores comunicarse con la redacción en la medida que esta disponga un diseño a tal efecto, en la mayoría de las publicaciones visitada esta posibilidad está disponible.
9.    Personalizable: “El periódico electrónico ofrece la posibilidad de que cada uno de los usuarios del servicio reciba y escoja de una amplia gama de posibilidades solamente lo que a él le interesa[7]
10. Capacidad de soportar contenido multimedial: videos, sonidos, fotos, etc.
11. Debería contemplar una nueva retórica. “En su conclusión final, Becerra aseguró que en un marco de nuevas tecnologías la más importante para cualquier periodismo sigue siendo la narración. Por eso, teniendo en cuenta el contexto complejo actual, en el periodismo digital se necesitan nuevas habilidades y estrategias de producción convergentes que intenten narrar de otra manera[8]

Entiendo que la red ofrece una oportunidad formidable para la apropiación de información diversificada teniendo en cuenta lo expuesto en la característica 7, y, para cerrar, deberíamos ser creativos para sostener estos espacios y tomar recaudos con respecto al tema laboral ante el diagnostico expresado por Becerra: “No podemos hablar de periodismo sin hablar de precarización laboral. En el universo de tecnologías digitales, la precarización es altísima. Los medios online son mucho más informales y precarios que los medios analógicos.






[1] Maestros del Web, disponible en:  http://www.maestrosdelweb.com/editorial/periodigital/

[2] Stephanie Falla Aroche, Op cit.

[3] Alberto Echaluce Orozco, Curso de Periodismo Digital, disponible en: http://www.galeon.com/periodismo-digital/index.htm

[4] Alberto Echaluce Orozco,Op. cit.

[5] Doctor en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona, fue el encargado de inaugurar el Primero Foro de Periodismo Digital de Rosario. Organizado por la Dirección de Comunicación Multimedial (DCM) de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) junto con la Fundación La Capital, el Foro “Nuevos medios, nuevos modos, nuevos lenguajes” contribuyó a reflexionar sobre el espacio actual de los medios digitales de comunicación.

[6] Martín Becerra, declaraciones en el marco del Primer Foro de Periodismo Digital de Rosario, disponible en: http://www.unr.edu.ar/digiblog_nota/182/mart__n_becerra_____el_periodismo_digital_necesita_nuevas_narraciones___.html

[7] Alberto Echaluce Orozco,Op. cit.

sábado, 26 de septiembre de 2009

El hipertexto. Puente entre teoría y práctica

Mgter. M. Cristina Durando

En este espacio presentamos la concepción del hipertexto que desde la confluencia de la teoría literaria y la tecnología informática, abre las puertas para elaborar formas de operacionalizar los principios básicos de nuevos modelos educativos que privilegian la singularidad del alumno, el desarrollo de su capacidad de abstracción y el rol productor.
Seguiremos el enfoque general de Landow (1995)y otros aportes sobre el Hipertexto, en cuanto a la concepción del mismo, que lleva a revisar las concepciones del texto, del lector y del autor y otras más generales, que nos interesa para pensar su empleo en la educación.
En esta línea de análisis McLuhan, citado por el autor mencionado, señala que son los desarrollos digitales hipertextuales los que realmente oponen críticas a la cultura del libro y no los medios audiovisuales. Además coincidimos con C. Neri (2001), cuando dice en “Lo Digital” que algunos se adelantaron a “matar” al libro sin ver las posibilidades de convivencia y hasta de integración, por un largo tiempo.
En el marco de la crisis de paradigmas de conocimiento científico, con Landow (1995) observamos que están convergiendo dos campos del saber como son la teoría de la literatura y el hipertexto informático representados por Derrida y Barthes y por Nelson respectivamente; rescata el planteo que los actuales sistemas conceptuales que priorizan las nociones de centro, margen, jerarquía y linealidad deben reemplazarse por los que emplean las de multilinealidad, nodos, nexos y redes comprometidos con la búsqueda de superación de los límites impuestos por la secuencialidad y linealidad del texto tradicional.
Carlos Neri (200) también agrega la convergencia con el arte cuando escribe “ que la relación secuencialidad o no secuencialidad, e incluso las ideas de interactividad, tienen un pasado anclado en las artes”. Nosotros hemos dedicado un capítulo para analizar esta convergencia con el arte desde los aportes de U. Eco (1968) y Claudia Giannetti (2001)

Este encuentro entre diferentes campos del saber, incluyendo al arte, nos interesa como posibilidad de ampliar la convergencia hacia los nuevos modelos de educación. Los mismos encontrarán una forma adecuada de implementación a través de una herramienta que potencia sus principios: atender a la singularidad del estudiante así como un rol de productor, concretar las distintas perspectivas de estudio de un tema, apertura de los textos hacia los contextos, nuevas funciones del alumno y del profesor, incorporación de un lenguaje que hoy entiende la mayoría de los jóvenes que integra los medios anteriores, etc.
Acercándonos a una definición del Hptx decimos que es “una tecnología informática que consiste en bloques de textos individuales, las lexias, con enlaces electrónicos que enlazan entre ellos, presenta muchos puntos en común con la teoría literaria y crítica más reciente”. “Los nexos electrónicos unen lexias tanto “externas” a una obra como internas, y así crean un texto que el lector experimenta como n o lineal, o mejor dicho, como multilineal o multisecuencial” (Landow, G. 1995)
Podríamos decir en aproximaciones a la definición de hipertexto que es:
- un texto que tiene dentro otro texto, como una palabra que remite a otra.
- un texto compuesto por cuerpos de textos conectados con diferentes ejes de organización.
- la posibilidad de desplazar continuamente el centro de atención: zapping o sea seducción que implica mantener, a través de imágenes y sonidos, al usuario fiel a una pantalla.
- la posibilidad de descentrar y recentrar la atención en distintas perspectivas.
- escritura no secuencial, texto que se bifurca.
- Interactividad que asegura un rol activo, productor, del alumno

En relación a los orígenes del hipertexto, Carlos Neri (2001) señala que los especialistas hacen remontar el concepto a un artículo pionero de Vannevar Bus, en un número de 1945 del Atlantic Monthly, sobre la necesidad de máquinas de procesamiento de información mecánicamente conectadas para ayudar a los estudiosos y ejecutivos frente a lo que se estaba convirtiendo en una explosión de información. Y en función de responder a nuestra tendencia natural a la selección por asociación, y no mediante índices, Bus propone un dispositivo, el “Memex”, que además de buscar y recuperar información, también permitiría al lector “añadir notas marginales y comentarios”
Podemos ver que desde el comienzo aparecen las características básicas que redefinen el concepto de lectura, proceso activo que implica también la escritura, la existencia de un texto más virtual que físico, sistema de índice por asociación (nexos) y generan la noción de una textualidad múltiple y flexible.
En relación a este planteo C. Neri (2001), agrega que cuando leemos incluso en un libro tradicional realizamos operaciones de selección y cortes, idas y vueltas, suele no leerse un libro de la primera letra a la última, situación que se explica por el carácter polisémico de la lengua que genera asociaciones y dice que “Sigmund Freud, con el concepto de asociación libre produce un giro copernicano que permite dar cuenta de una singulariad de la enunciación. En un texto propio atisba como un iceberg un subtexto que el mismo sujeto desconoce o se le presenta como un saber no sabido”. Este concepto de lenguaje es coincidente con el que planteamos en el capítulo anterior.
Barthes, citado por Carlos Neri en el artículo “Textos enredados”, dice: " En efecto leer es un trabajo de lenguaje. Leer es encontrar sentidos y encontrar sentidos es designarlos, pero esos sentidos designados son llevados hacia otros nombres ; los nombres se llaman, se reúnen y su agrupación exige ser designada de nuevo : designo, nombro, renombro así pasa el texto...". El tema principal de la lectura no tiene que ver con lo textual sino con los cortes que realizamos, los recorridos posibles y singulares de un texto.
Incorporamos algunos aportes a la conceptualización del Hptx desde el análisis que realiza Landow (1995) sobre las observaciones planteadas por R. Barthes, Foulcualt, Nelson, Bakhtin, Derrida, etc., porque significan soportes a nuestra construcción.
Presenta a Theodor H. Nelson como quien, en lo años sesenta, acuñara la expresión Hipertexto, al que se refiere como un tipo de texto electrónico, una tecnología informática radicalmente nueva y, al mismo tiempo, un modo de edición, una escritura no secuencial, un texto que bifurca, que permite que el lector elija y que se lea mejor en una pantalla interactiva. El empleo del término recién se generaliza en los ochenta con el fuerte desarrollo de la tecnología digital.
Sostiene que “En S/Z, Roland Barthes describe un ideal de textualidad que coincide exactamente con lo que se conoce como hipertexto electrónico, un texto compuesto de bloques de palabras (o de imágenes) electrónicamente unidos en múltiples trayectos, cadenas o recorridos en una textualidad abierta, eternamente inacabada y escrita con términos como nexo (relación), nodo (puntos neurálgicos), nexos (relaciones de asociación), trayecto (unión entre nexos) y tramas (conjunción de trayectos)”.
Barthes dice, citado por Landow (1995), “En este texto ideal, abundan las redes (réseau) que actúan entre sí sin que ninguna pueda imponerse a las demás; este texto es una galaxia de significantes y no una estructura de significados; no tiene principio, pero sí diversas vías de acceso, sin que ninguna de ellas pueda calificarse de principal; los códigos que moviliza se extienden hasta donde alcance la vista; son indeterminables...; los sistemas de significados pueden imponerse a este texto absolutamente plural, pero su número nunca está limitado, ya que está basado en la infinidad del lenguaje” .
Michel Foucault concibe el texto en forma de redes y nexos. En Archeology of Knowledge, citado por Landow (1995) afirma que “las fronteras de un libro nunca están claramente definidas” ya que se encuentra “atrapado en un sistema de referencias a otros libros, otros textos, otras frases: es un nodo dentro de una red... una red de referencias”..... en términos que también pueden aplicarse al hipertexto.
Derrida reconoce, una nueva forma de texto más rica, más libre, más fiel a nuestra experiencia potencial, y tal vez a una experiencia real aún desconocida, depende de unidades discretas de lectura. También existe la posibilidad de omisión o adición de citas, que pertenece a la estructura de cualquier marca escrita, antes y fuera de cualquier horizonte semiolingüístico de comunicación. ... Todo signo lingüístico o no, oral o escrito, puede ser citado, puesto entre comillas......esta facultad es clave para el hipertexto ... de este modo puede alejarse de cualquier contexto dado y engendrar una infinidad de contextos nuevos de una forma absolutamente ilimitada. De este énfasis de Derrida en la discontinuidad proviene el concepto de hipertexto como un extenso montaje, lo que Landow llama metatexto y lo que Nelson docuverso (Landow G. 1995).
Por lo tanto el hipertexto redefine los roles de lector y escritor, el concepto de texto, de escritura y de lectura, amplia el contexto que abarca incluso la cultura, cambia la perspectiva de estructura de significados a estructura de significantes. Esta característica abre posibilidades muy ricas y abre la discusión en relación a la ciencia y a los procesos de formación ya que necesitamos limitar la polisemia del lenguaje, para alcanzar las relaciones unívocas según hemos desarrollado en el capítulo anterior, son necesarias a la construcción del conocimiento científico.
Destacamos así como características fundamentales del Hptx la capacidad de intertextualidad, de diversidad de voces y de descentramiento como también y fundamentalmente, la no secuencialidad.
En relación a la capacidad de intertextualidad, consideramos que anula la diferencia entre lo interno y externo de un texto; permite hacer más explícito el material afín a la obra, que le da contexto en la tríada, texto, discurso y cultura, es una liberación para producir interconexiones.
En relación a la diversidad de voces, sostiene Landow (1995) que M. Bakhtin ha escrito acerca de la novela dialogística, con una multiplicidad de voces, como el conjunto formado por la interacción de varias conciencias, sin que ninguna de ellas se convierta del todo en objeto de otra”. Si llevamos este planteo al hipertexto, la voz siempre es la que emana de la experiencia combinada del enfoque del momento y no una sola tiránica, de la lexia que uno está leyendo y de la narrativa en perpetua formación según el propio trayecto de lectura.
En relación con el descentrar, con Landow (1995) afirmamos que a medida que el lector se mueve por una red de textos, desplaza constantemente el centro, y por lo tanto el enfoque o principio organizador de su investigación y experiencia. En otras palabras el hipertexto nos proporciona un sistema que puede centrarse una y otra vez y cuyo centro de atención provisional depende del lector, que se convierte así en un verdadero lector activo, .Aunque esta ausencia de centro pueda traer problemas al lector y al escritor (problema que analizaremos desde la perspectiva de la formación en el próximo capítulo), también significa que cualquier usuario del hptx hace de sus intereses propios el eje organizador de su investigación del momento. El hipertexto se experimenta como un sistema que se puede descentrar y recentrar hasta el infinito. En todos los sistemas de hipertexto el lector puede escoger su propio centro de investigación y experiencias.
Hoy, el procesamiento de texto informatizado nos proporciona textos electrónicos en vez de físicos, y este paso de la tinta al código electrónico –que Jean Baudrillard llama el paso de lo “táctil” a lo “Digital” y Nicholás Negroponte habla del cambio de los átomos por los bits- produce una tecnología de la información que nos ofrece combinar la estabilidad y la flexibilidad, el orden y la accesibilidad, donde todos los textos que el lector encuentra en la pantalla son virtuales, no son ya el original. Por analogía con la óptica, los informáticos hablan de “máquinas virtuales” creadas por un sistema operativo que dan a los usuarios la sensación de trabajar en máquinas individuales cuando, en realidad, comparten un sistema con quizás cientos de personas. Ya hemos analizado este concepto en el capítulo referido al paradigma en las artes. Si bien esta historia de avances tecnológicos en relación al Hptx hace referencia principalmente a la historia del soporte computacional, encontramos que la situación atrae cada vez a mayor cantidad de personas que prefieren interactuar con representaciones de la realidad más que con la realidad misma, dice Sherry Turkle (1995) en “Detrás de las pantallas”, psicoanalista que trabaja en el MIT de Massachusset y que ha realizado estudios referidos a este tema. También informa sobre situaciones similares Carlos Neri (2001) en relación a sus experiencias de intercambio y asesoramiento a través de la red.
Las discusiones y diseños de hipertexto comparten con la teoría literaria crítica contemporánea y con nuevos enfoques en distintos campos del conocimiento, un énfasis en el paradigma o modelo de red. Y esto nos interesa especialmente destacarlo porque lo consideramos uno de los significados que hoy circulan entre los distintos campos de producción humanas.
Red en este sentido, se refiere a una especie de equivalente electrónico del texto impreso conectado electrónicamente por un lado como también se refiere a un sistema electrónico que implica ordenadores adicionales así como cables y conexiones físicas que permiten compartir información entre máquinas individuales, estaciones de trabajo o terminales de lecto-escritura.
Ya hemos presentado en los capítulos anteriores el avance hacia un paradigma reticular tanto en las ciencias como en las artes. Agregamos el aporte de Denise Najmanovich (1995) que en su artículo “El lenguaje de los vínculos de la independencia absoluta a la autonomía relativa”, dice que las palabras crisis, cambio y caos son tres términos que se escuchan cada vez con más frecuencia. La transformación conceptual que estamos enunciando, viene de la mano de una nueva metáfora del universo, que reemplazaría la representación a través del reloj por la representación como red o entramado de relaciones, donde los individuos serían nodos de la misma. La lingüística utiliza la concepción en red multidimensional de los fenómenos lingüísticos; lo mismo la sociología, la economía y las teorías organizacionales, la biología y la física, las ciencias en general han comenzado a dar cuenta de la multidimensionalidad que se abre cuando recuperamos el pensamiento complejo que toma en cuenta las interacciones dinámicas y las transformaciones. La misma existencia de Internet redefiniría la mediación entre los individuos y al decir de C. Neri en Lo Digital, “la red cumple un función de reciclaje, ya no sólo de la patología, sino también de lo que la ciudad real y el tiempo histórico expulsan, me llevó a pensar que la red así aparece como la fuente de los deseos.”
Landow (1995) afirma que la analogía, modelo o paradigma de red, esencial en el hipertexto aparece en todos los escritos teóricos estructuralistas y post-estructuralistas: Derrida emplea los términos nexo, red, matriz y entretejido en relación con la hipertextualidad; Bakhtin emplea los términos de nexos, interconexión y entretejido. Foucault concibe el texto en términos de red y se vale precisamente de este modelo para concebir su proyecto, “el análisis arquelógico del conocimiento mismo”.
Baudrillard, Derrida, Jean F. Lyotard, McLuhan y otros, según Landow (1995) coinciden a menudo con el deseo de liberarnos de las limitaciones de los impresos y con los que piensan que unos medios de comunicación análogos con sonido, movimiento e información visual remodelarán radicalmente nuestras expectativas de la cultura y naturaleza humanas.
Incluso algunos autores como el caso de J. Ferrés (2000), plantean que nos encontramos en un período de fundamentales cambios tecnológicos y culturales similares a la revolución de Gutenberg. Del mismo modo que la lógica de la imprenta impuso la tendencia a la inalterabilidad, a la multiplicidad y a la sistematización, esperan que la hipertextualidad y los sistemas informáticos afines, lleguen a tener efectos tan generalizados que posibiliten la democratización del texto. El citado autor sostiene que la tecnología de la imprenta privilegia una representación del mundo de carácter conceptual estático, analítico y reflexivo, mientras la cultura actual promueve una representación del mundo concreta, dinámica, sensitiva y emotiva.
Nos interesa el análisis que Martín Rosenberg (1997: 323) hace con respecto a Prigogine, “las aleatoriedades a menudo parecen una amenaza, como cuando hay un cambio en las “condiciones límite” o en los “parámetros macroscópicos”. La contingencia de un sistema permite que aparezcan historias alternativas o linealidades temporales alternativas. Gracias a los nodos, un sistema textual puede no solamente proyectar, para el lector o el escritor, una elección entre linealidades textuales alternativas, sino también encarnarlas literalmente.
Destacamos la afirmación de Stuart Moulthrop (1997: 403), con respecto al “efecto transformador de las tecnologías de las comunicaciones y de la información en rápida evolución aparece primero en el mercado y luego el intercambio semiótico está en todas partes: en casa, en el dormitorio y en nuestra mente. Los cambios tecnológicos sugieren posibilidades para la reformulación del sujeto, una revisión realmente radical de la identidad y de las relaciones sociales....llegarán hasta nuestros lenguajes, narraciones, objetos de casa, sistemas de modas, juegos y diversiones. Los cambios se harán sentir en toda nuestra cultura”.
Con Landow (1997) desde la perspectiva educativa, valoramos la exigencia de elección articulada en el hipertexto producirá una recepción activa en los hipermedios y por otro lado advertimos que si bien lo fundamental son los enlaces éstos no tienen un carácter mágico como si lo fueran todo sin importar cual sea ese todo que desean alcanzar, cuando lo que buscamos son los enlaces lógicos y conceptuales en el caso de la problemática que nos ocupa.
Las características del Hptx y los cambios que ha provocado nos llevan a plantear, que es una herramienta adecuada para la búsqueda de la implementación de las características del modelo educativo que hemos adoptado para realizar esta experiencia, enmarcado en la transformación de paradigmas científicos y nuevos caminos que se abren en el campo del arte, con la finalidad de buscar caminos de superación del modelo educativo vigente.
Potencial para la enseñanza y estudio
Landow (1995) habla de amenazas y promesas derivadas de la utilización del hptx en educación. Amenazas que se generan a raíz de los temores frente a estas tecnologías cuando no se las sabe usar y no se conocen sus posibilidades. Y promesas en relación a utilizarlas en el marco teórico que hemos desarrollado. Nos interesa retomar la pregunta inicial del trabajo que se refiere principalmente a dar oportunidades a los alumnos de realizar otras experiencias de aprendizajes y construcción del conocimiento acordes al modelo educativo de Narciso Benbenaste.
Para el estudiante, creemos que el hptx promete nuevos encuentros con el texto cada vez más centrados en el lector. Esta participación activa se manifiesta de dos formas relacionadas entre sí: actúan como lectores autores, por un lado, escogiendo trayectos individuales entre los textos primarios y secundarios conectados y, por otro, añadiendo textos y nexos al hiperdocumento, todo lo cual brinda más responsabilidad al estudiante.
La experiencia del hptx como una red de relaciones significa un acceso mucho más rápido aunque la disponibilidad no es lo mismo que la accesibilidad que se logra cuando el estudiante aprende a formular preguntas o sea que asuma el rol activo.
Enunciamos algunas de las posibilidades que se abren al educando desde el Hptx:
aporta al lector principiante una forma de adquirir el hábito de la lectura no secuencial necesario en las recopilaciones, requiere que abandone el texto principal y se aventure a considerar las notas a pie de página, las pruebas estadísticas o de otras autoridades.
abarca necesariamente contenidos que el estudiante puede encontrar en otra parte de la asignatura e incluso en otros cursos o asignaturas, proporciona un medio de integrar la materia con otra.
permite presenciar como un experto en un campo dado establece relaciones y formula líneas de investigación.
adapta la documentación a las necesidades individuales.
posibilita que los estudiantes manejen un amplio abanico de contenidos de diversos grados de dificultad.
explorar los contenidos a su propio ritmo y siguiendo sus intereses particulares.
todo estudiante puede contribuir al sistema de documentos y nexos y, así, experimentar cómo se hacen las contribuciones en los distintos campos.
supone una forma adicional de discusión y nuevos modos de contribuir a los debates en clase , conferencias electrónicas y otros dispositivos similares .
La combinación de control por parte del lector y de presencia virtual de un gran número de escritores por una parte, así como la modificación de los aspectos limitadores de espacio y tiempo, constituye un aporte muy valioso también para la Educación a Distancia, modalidad que adquiere una magnitud inimaginada con la incorporación de la tecnología digital.
Esta intención de elaborar hptx educativos que permitan un rol activo al alumno necesariamente nos obliga a replantear la posición y trabajo del docente que pretendemos lograr a través de la propuesta de una metodología de investigación y producción sustentada en los fundamentos desarrollados en este trabajo. Al mismo tiempo se abren interrogantes sobre la narrativa, la evaluación, etc. que podrían ser temas de otras investigaciones. Por último nos interesa retomar una advertencia realizada por Carlos Neri (2000) en “Textos anudados, textos enredados” documento digital publicado en Internet: “La presencia de tecnología computacional no necesariamente genera un universo digital en sentido estricto, dado que pueden existir programas cuya aplicación se base en una lógica precomputacional por lo que el resultado es solo formalmente digital. Para hacer hipermedias hay que desarrollar desde el momento 0 un trabajo hipermedial. Esto implica pensar con linkeos, con imágenes, con sonidos, con vídeos” y además para que cumpla con el objetivo educativo deberá desde el inicio pensarse en función de los lineamientos dados Mientras esto no ocurra tendremos productos mixtos, productos textuales que serán reforzados con elementos multimediales. Los desarrollos hipermediales, aún no han alcanzado su propio lenguaje pero es un camino que recién comienza y en el que pretendemos avanzar con nuestro aporte en relación a la producción de multimedias educativas desde nuestros fundamentos.

MODELOS EDUCATIVOS

Mgter. Cristina Durando

Modelo educativo industrialista

A medida que analizábamos los fundamentos del modelo planteado por N. Benbenaste hemos avanzado hacia transferencias al ámbito educativo.
El autor hace referencia a una evaluación empírica de los resultados del sistema educativo vigente que pone de manifiesto que aun los que se graduaron con las mejores notas, después de 12 o 13 años, sólo manejan las cuentas básicas de aritmética y la lectoescritura. Desde el punto de vista psicológico, no puede decirse que se olvidó de lo aprendido, sino que nunca se asimiló puesto que carecen de la trama conceptual; lo que generalmente ocurre es que el alumno memoriza en función de la proximidad de un examen.
Aceptamos la conclusión referida a que el sistema educativo vigente no prepara para la vida ni siquiera en relación a lo que exige el mercado moderno sino que básicamente genera un sujeto pasivo, depresivo, debido a la sensación de pérdidas significativas en años de estudio con tan pocos resultados que se manifestaría en la pérdida de confianza en la capacidad para producir.
Desde algunos rasgos del sistema educativo vigente, más allá de los cambios habidos, lo caracterizamos como taylorista – fordista porque en sus rasgos generales es similar a lo que fue dicha organización del trabajo que predominó en forma decisiva hasta la década de los ’60. En esta educación casi todo es precientífico (Benbenaste 2000).
Básicamente, el léxico es pre-científico, se habla de contenidos, como algo que está dentro, o sea no conceptual. Estos “contenidos” se presentan de maneras disociadas con predominancia verbal separado del proceso, o sea que el manejo de términos no es parte de la puesta en juego de procesos de transformación ni de la captación de cómo se relacionan y se transforman.
Las temáticas aparecen segmentadas, que hay que aprender como algo en sí, no conectadas a las fantasías básicas del ser humano, que hace al sentido o sea lo que hace al porqué de la existencia y a las características del hombre. No se las presenta en relación con las grandes cuestiones que problematizan a la humanidad, que forman las fantasías básicas por las cuales toda persona se mueve y da sentido a su existencia. Debemos destacar que hay dos niveles de disociación, uno entre lo verbal y lo operatorio y otro más profundo, que es la presentación de los temas sin sentido. Esto más el modo de funcionamiento que genera un educando regresivo tiende a que los educandos no asimilen.
Otra característica del sistema educativo taylorista – fordista consiste en un determinado disciplinamiento: todo el mundo habla a determinado horario, en determinado espacio, en determinado tiempo, se dan exámenes para que el docente defina una nota.
Es un sistema que desresponsabiliza al alumno por el hecho, por ejemplo, de “dar” la lección al docente. Consideramos que la responsabilidad es la capacidad de las implicancias intersubjetivas de su conducta a partir de valorar al otro. No es un problema de disciplina, la responsabilidad es la valorización de lo intersubjetivo.
En la universidad también observamos este aspecto de irresponsabilidad, cuando el alumno espera que le den, que le indiquen qué tiene que hacer y qué estudiar muy detalladamente.
El equipo docente es también transmisor y no productor, aparece como natural que los docentes no deban producir sino transmitir, y cada vez es más notorio que es un transmisor desactualizado. Esto quiere decir que se reconoce como natural que el docente esté en el orden de los datos no en el orden del concepto.
El docente se vivencia cada vez más como un sujeto socialmente desvalorizado en el marco de dicha situación. N. Benbenaste explica que esto responde a una situación más estructural que tiene que ver con la etapa actual del mercado, que no necesita de la educación, sino solo del consumo y de la capacitación, en el sentido del manejo de saberes instrumentales pero no conceptuales o científicos. Para la etapa actual del mercado basta con algunos sectores en el mundo con amplia infraestructura se ocupen de producir las innovaciones y los demás efectúen las aplicaciones o usos que no requieren del desarrollo educativo.
Consideramos valioso el planteo de Benbenaste referido a que si bien por ahora no es posible un cambio total del sistema educativo, podemos impulsar la innovación en algunos aspectos, por ejemplo con la producción de multimedias educativas orientadas a otros fines para lo cual es necesario pensarlas desde un nuevo encuadre superador o sea desde un nuevo modelo educativo.



Modelo educativo humanista

“Un modelo educativo cualitativamente superador del tradicional taylorista – fordista, significa modificar el conjunto de las variables y dinámica, con vistas a un proceso educativo que tenga como punto cardinal el promover un sujeto del conocimiento” (Benbenaste 1999: 47)
Hemos dado en llamarlo humanista, ya que la característica principal que señala el mismo Benbenaste (1995) es el respeto por la singularidad del alumno y de todas las personas involucradas. Considera que lo intersubjetivo internalizado y actual, debe aparecer de forma tal que el educando experimente que es parte de su desarrollo, de su formación. Esto nos lleva a destacar la importancia de los aspectos formativos, llamados psicoepistémicos, que son las condiciones subjetivas que permiten la constitución de la actitud científica condición a su vez necesaria para lograr un verdadero aprendizaje de los conceptos de la ciencia.
Analizamos el seguimiento de la singularidad psíquica del educando operacionalizada por medio de la noción de estrategia de pensamiento que permite resignificar la dimensión enseñanza-aprendizaje.
“Denominamos estrategia de pensamiento, a la forma de razonar, condicionada por el efecto de significación de una cierta temática – y los medios empleados –, en un sujeto determinado” (Benbenaste 1995: 320). Seleccionamos algunos indicadores elaborados para estudiar la estrategia de cada sujeto.
El indicador estructuración – desestructuración, hace referencia a distintos tipos de procesos que enfrentan al educando a situaciones desestructuradas, bien moduladas por grados, para observar cómo estructura lo desestructurado. Se fundamenta en que el proceso de conocimiento implica desestructuración para reestructurarse en niveles cada vez mas abstractos; además este rasgo de enfrentarse con lo desestructurado para estructurarlo es característico de la actitud del científico y del sujeto emprendedor que reclama el mercado actual.
El indicador grado de trabajo grupal – individual, considera los aportes de Vigotsky sobre “desarrollos próximos”, para analizar las reacciones individuales y grupales frente a determinado tema. Se refiere a las reacciones de los alumnos sin desorganizarse, si están en grupo, o si están solos, con el objetivo de analizar la evolución desde el trabajo compartido en grupo hacia el trabajo individual. Se fundamenta en que la experiencia individual es indispensable e incluso para que la experiencia grupal sea fructífera. En el grupo se distribuye la ansiedad, lo cual puede ser válido para cierto momento, pero también es necesaria la experiencia de encontrarse individualmente con el grado de ansiedad que produce cada tema y ante la refutación tener la capacidad de reestructurarse. Esa experiencia individual y no grupal es la que forma para la responsabilidad, y contribuye a que lo grupal no sea parasitario.
El clima educacional adquiere una importancia fundamental en la medida que es el lugar del reconocimiento del sujeto, más allá de las experiencias familiares, a partir de las relaciones intersubjetivas presentes. Implica los indicadores de producción y el de descentramiento temático. El primero significa que lo verbal complementa la experiencia para transformar la materia y no sustituyéndola, permite observar cómo el alumno enfrenta lo desorganizado para organizarlo. Mientras que el descentramiento temático significa que el sujeto no queda fijado a una temática, permite observar cómo a través de su experiencia educacional el alumno puede encontrar sentido a otros temas en oposición a la segmentación de lo descriptivo – verbalista y lo unilateral – instrumental.
Por lo que hemos explicado anteriormente, el manejo conceptual sería posible si implica al mismo tiempo un cambio en el sujeto. Básicamente el cambio, se refleja en el logro de al menos dos aspectos: uno, la diferenciación entre la instancia gnoseológica y la ontológica (no suponer que lo que perciben mis sentidos es la única realidad); la segunda es la capacidad de sostenimiento del placer mediato. Sin esos dos aspectos no hay entonces manejo auténticamente conceptual, puede haber aprendizajes de lo que otro elaboró como conceptos, puede saber cómo responde la ciencia ante un problema pero no quiere decir que alcance el mismo nivel de abstracción del enunciado tal cual el alcanzado por la gente que lo produjo. Creemos que es posible, en la medida que el sistema educativo promueva vivenciar que las relaciones intersubjetivas son parte de la formación del conocimiento o dicho de otra forma que cada uno se reconozca en las relaciones con los demás en base a la producción de conocimiento.
Esto nos lleva a una cuestión intrínsecamente ética expresa Benbenaste (2000); es decir que la formación en el sentido de la actitud científica tiene que ver con la valorización de lo intersubjetivo y con el tipo de sociedad inmanentista, que no está justificada por nada más allá de lo que ocurre en la vida cotidiana, y que sólo lo será como sociedad del conocimiento. La cuestión está en que si el sistema educativo puede formar educandos donde el conocimiento aparezca como decisivo en el tipo de reconocimiento. Por lo tanto si desde la formación, lo intersubjetivo tiende a ser valioso porque hace a la manera como se genera la formación que a su vez es condición del reconocimiento genera la posibilidad de que haya un hecho ético. Es decir lo ético se traduce en lo responsable, en tanto se consideran las consecuencias de la conducta, lo que supone un grado de libertad mayor: el alumno no tiene que “dar la lección” al docente sino que tendrá que buscar información, preparar, defender y contrastar sus propuestas; puede suceder que vaya a la biblioteca, navegue por Internet, y no permanecer física y disciplinadamente en una clase colectiva, en un mismo lugar y a la misma hora independientemente del proceso en que esté inmerso.
En consecuencia definimos la cuestión del seguimiento formativo como la observación y análisis de indicadores de la estrategia de pensamiento para conocer cómo evoluciona el educando. Sabemos de las dificultades que implica esta propuesta pero también creemos que los formadores tenemos posibilidades de repensar la educación desde estos modelos incorporando las nuevas tecnologías de información y comunicación para construir y evaluar caminos superadores.Una de las herramientas que hemos venido incorporando en distintas experiencias de formación, presencial y a distancia, es el concepto de hipertexto que adecuándolo nos ha permitido establecer el puente de este modelo hacia su aplicación. Este concepto lo desarrollaremos en el próximo capítulo para luego ocuparnos de la problemática de la multimedia educativa como el recurso de aplicación, que sostenido en la didáctica de la ciencia (crea las condiciones para el paso del sujeto de la vida cotidiana al sujeto de la actitud científica), puede significar una estrategia para lograr innovaciones valiosas en el sistema educativo vigente llamado “industrialista” por N. Benbenaste.

¿Llevamos el hipertexto a la educación?

©Mgter. Cristina Durando

Presentamos la concepción del hipertexto que desde la confluencia de la teoría literaria y la tecnología informática, abre las puertas para elaborar formas de operacionalizar los principios básicos de nuevos modelos educativos que privilegian la singularidad del alumno, el desarrollo de su capacidad de abstracción y el rol productor.
Seguiremos el enfoque general de Landow (1995) y otros aportes sobre el Hipertexto, en cuanto a la concepción del mismo, que lleva a revisar las concepciones del texto, del lector y del autor y , que nos interesa su empleo en la educación.
En esta línea de análisis McLuhan, señala que son los desarrollos digitales hipertextuales los que realmente oponen críticas a la cultura del libro y no los medios audiovisuales. Además coincidimos con C. Neri (2001), cuando dice en “Lo Digital” que algunos se adelantaron a “matar” al libro sin ver las posibilidades de convivencia y hasta de integración, por un largo tiempo.
En el marco de la crisis de paradigmas de conocimiento científico, Landow (1995) observa que están convergiendo dos campos del saber como son la teoría de la literatura y el hipertexto informático representados por Derrida y Barthes y por Nelson respectivamente; señala que los actuales sistemas conceptuales que priorizan las nociones de centro, margen, jerarquía y linealidad son reemplazados por los que emplean las de multilinealidad, nodos, nexos y redes comprometidos con la búsqueda de superación de los límites impuestos por la secuencialidad y linealidad del texto tradicional.
Carlos Neri (2000) también señala la convergencia con el arte cuando escribe “que la relación secuencialidad o no secuencialidad, e incluso las ideas de interactividad, tienen un pasado anclado en las artes”.
Este encuentro entre diferentes campos del saber, incluyendo al arte, nos interesa como posibilidad de ampliar la convergencia hacia nuevos modelos de educación. Los mismos encontrarán una forma adecuada de implementación a través de esta herramienta que potencia sus principios: respeto por la singularidad del estudiante así como de su rol productor, reconocer las distintas perspectivas de estudio de un tema, apertura de los textos hacia los contextos, nuevas relaciones del alumno y del profesor, incorporación del lenguaje hipermedial que hoy entiende la mayoría de los jóvenes, etc.
Según Landow es , “El hipertexto , una tecnología informática que consiste en bloques de textos individuales, las lexias, con enlaces electrónicos que enlazan entre ellos, presenta muchos puntos en común con la teoría literaria y crítica más reciente”. “ Los nexos electrónicos unen lexias tanto “externas” a una obra como internas, y así crean un texto que el lector experimenta como no lineal, o mejor dicho, como multilineal o multisecuencial.” Red en este sentido, se refiere a una especie de equivalente electrónico del texto impreso conectado electrónicamente por un lado como también se refiere a un sistema electrónico que implica ordenadores adicionales así como cables y conexiones físicas que permiten compartir información entre máquinas individuales, estaciones de trabajo o terminales de lecto-escritura.
Las discusiones y diseños de hipertexto comparten con la teoría literaria crítica contemporánea, con las artes y con nuevos enfoques en distintos campos del conocimiento, un énfasis en el paradigma o modelo de red.
Denise Najmanovich (1995) en su artículo “El lenguaje de los vínculos de la independencia absoluta a la autonomía relativa”, dice que las palabras crisis, cambio y caos son tres términos que se escuchan cada vez con más frecuencia. La transformación conceptual que estamos enunciando, viene de la mano de una nueva metáfora del universo, que reemplazaría la representación a través del reloj por la representación como red o entramado de relaciones, donde los individuos serían nodos de la misma. La lingüística utiliza la concepción en red multidimensional de los fenómenos lingüísticos; lo mismo la sociología, la economía y las teorías organizacionales, la biología y la física, las ciencias en general han comenzado a dar cuenta de la multidimensionalidad que se abre cuando recuperamos el pensamiento complejo que toma en cuenta las interacciones dinámicas y las transformaciones. La misma existencia de Internet redefiniría la mediación entre los individuos y al decir de C. Neri en Lo Digital, “la red cumple un función de reciclaje, ya no sólo de la patología, sino también de lo que la ciudad real y el tiempo histórico expulsan, me llevó a pensar que la red así aparece como la fuente de los deseos”.
Landow (1995) afirma que la analogía, modelo o paradigma de red, esencial en el hipertexto aparece en todos los escritos teóricos estructuralistas y post-estructuralistas: Derrida emplea los términos nexo, red, matriz y entretejido en relación con la hipertextualidad; Bakhtin emplea los términos de nexos, interconexión y entretejido. Foucault concibe el texto en términos de red y se vale precisamente de este modelo para concebir su proyecto, “el análisis arquelógico del conocimiento mismo”.
Baudrillard, Derrida, Jean F. Lyotard, McLuhan y otros, según Landow (1995) coinciden a menudo con el deseo de liberarnos de las limitaciones de los impresos y con los que piensan que unos medios de comunicación análogos con sonido, movimiento e información visual remodelarán radicalmente nuestras expectativas de la cultura y naturaleza humanas.
Incluso algunos autores como el caso de J. Ferrés (2000), plantean que nos encontramos en un período de fundamentales cambios tecnológicos y culturales similares a la revolución de Gutenberg. Del mismo modo que la lógica de la imprenta impuso la tendencia a la inalterabilidad, a la multiplicidad y a la sistematización, esperan que la hipertextualidad y los sistemas informáticos afines, lleguen a tener efectos tan generalizados que posibiliten la democratización del texto. Así mientras la tecnología de la imprenta privilegia una representación del mundo de carácter conceptual estático, analítico y reflexivo, la cultura actual promueve una representación del mundo concreta, dinámica, sensitiva y emotiva.
A. Machado explica que la estructura combinatoria de la hipermedia apunta a alguna cosa más profunda: apunta a la propia naturaleza de la escritura (de cualquier escritura, no sólo de la informatizada), a una dimensión epistemológica del texto, que sólo ahora empieza a ser seriamente encarada....Esa crítica ha demostrado que la escritura, en su momento genético, siempre es plural: se da como haz de posibilidades y la magnitud del resultado final depende menos de la elección de la mejor alternativa, que de darle forma orgánica a la multiplicidad.Para el estudiante, creemos que el hptx promete nuevos encuentros con el texto cada vez más centrados en el lector. Esta participación activa se manifiesta de dos formas relacionadas entre sí: actúan como lectores autores, por un lado, escogiendo trayectos individuales entre los textos primarios y secundarios conectados y, por otro, añadiendo textos y nexos al hiperdocumento, todo lo cual brinda más responsabilidad al estudiante.
La experiencia del hptx como una red de relaciones significa un acceso mucho más rápido aunque la disponibilidad no es lo mismo que la accesibilidad que se logra cuando el estudiante aprende a formular preguntas o sea que asuma el rol activo.

Enunciamos algunas de las posibilidades que se abren al educando desde el Hptx:

Aporta al lector principiante una forma de adquirir el hábito de la lectura no secuencial necesario en las recopilaciones, requiere que abandone el texto principal y se aventure a considerar las notas a pie de página, las pruebas estadísticas o de otras autoridades.
Abarca necesariamente contenidos que el estudiante puede encontrar en otra parte de la asignatura e incluso en otros cursos o asignaturas, proporciona un medio de integrar la materia con otra.
Permite presenciar el trabajo de un experto en un campo dado cuando establece relaciones y formula líneas de investigación.
Adapta la documentación a las necesidades individuales.
Posibilita que manejen un amplio abanico de contenidos de diversos grados de dificultad.
Explorar los contenidos a su propio ritmo y siguiendo sus intereses particulares.
Todo estudiante puede contribuir al sistema de documentos y nexos y, así, experimentar cómo se hacen las contribuciones en los distintos campos.
Supone una forma adicional de discusión y nuevos modos de contribuir a los debates en clase, conferencias electrónicas y otros dispositivos similares.
La combinación de control por parte del lector y de presencia virtual de un gran número de escritores por una parte, así como la modificación de los aspectos limitadores de espacio y tiempo, constituye un aporte muy valioso también para la Educación a Distancia, modalidad que adquiere una magnitud inimaginada con la incorporación de la tecnología digital.

Esta intención de elaborar hptx educativos que permitan un rol activo al alumno necesariamente nos invita a replantear la posición del docente a través de la propuesta de una metodología de investigación y producción.
Por último nos interesa retomar una advertencia realizada por Carlos Neri (2000) en “Textos anudados, textos enredados” documento digital publicado en Internet: “La presencia de tecnología computacional no necesariamente genera un universo digital en sentido estricto, dado que pueden existir programas cuya aplicación se base en una lógica precomputacional por lo que el resultado es solo formalmente digital. Para hacer hipermedias hay que desarrollar desde el momento 0 un trabajo hipermedial. Esto implica pensar con linkeos, con imágenes, con sonidos, con vídeos” y además para que cumpla con el objetivo educativo deberá desde el inicio pensarse en función de los lineamientos dados. Como dice A. Machado la informática nos impone, por lo tanto el desafío de aprender a construir el pensamiento y expresarlo socialmente mediante un con junto integrado de medios, a través de un discurso audio-táctil-motor-visual, sin jerarquías y sin la hegemonía de un código sobre los demás. Esto implica la exigencia de una nueva alfabetización sobre estos nuevos lenguajes hipermediales. Mientras esto no ocurra tendremos productos mixtos, productos textuales que serán reforzados con elementos multimediales. Los desarrollos hipermediales, aún no han alcanzado su propio lenguaje pero es un camino que recién comienza y en el que pretendemos avanzar con nuestro aporte en relación a la producción de multimedias educativas desde nuestros fundamentos.


Retomamos los pasos que hemos dado hasta ahora detectando las nociones que circulan que son verdaderas transferencias de esquemas cognitivos de una disciplina a otra como plantea Edgar Morin (...) en Bases... la cabeza bien puesta. Encontramos que el replanteo de los paradigmas científicos apunta a la metáfora de red, al desarrollo multilineal y multicausal, la recuperación del caos como fuente de nuevos órdenes, al enfoque interdisciplinario y a la conjunción de métodos, etc. Desde el pensamiento sobre las artes, como metáfora epistemológica, descubrimos también esa nueva mirada que privilegia la interactividad, la obra abierta y las posibilidades multilineales, etc. Centrados en nuestra preocupación por la educación en cuanto a ponerla, críticamente, a tono con los significados que circulan en nuestra cultura actual, asumimos el modelo educativo que respeta la singularidad del alumno, su producción y reflexión, que privilegia el camino hacia la abstracción en la constitución del sujeto del conocimiento científico siendo la intersubjetividad el lugar del reconocimiento. Descubrimos que, respetando el rigor lógico, el hptx es una herramienta adecuada para realizar el puente entre el marco teórico y la elaboración de recursos educativos como es la multimedia educativa que además, al tener soporte digital nos permite incorporar las nuevas tecnologías desde el enfoque superador del modelo educativo vigente.