En este espacio presentamos la concepción del hipertexto que desde la confluencia de la teoría literaria y la tecnología informática, abre las puertas para elaborar formas de operacionalizar los principios básicos de nuevos modelos educativos que privilegian la singularidad del alumno, el desarrollo de su capacidad de abstracción y el rol productor.
Seguiremos el enfoque general de Landow (1995)y otros aportes sobre el Hipertexto, en cuanto a la concepción del mismo, que lleva a revisar las concepciones del texto, del lector y del autor y otras más generales, que nos interesa para pensar su empleo en la educación.
En esta línea de análisis McLuhan, citado por el autor mencionado, señala que son los desarrollos digitales hipertextuales los que realmente oponen críticas a la cultura del libro y no los medios audiovisuales. Además coincidimos con C. Neri (2001), cuando dice en “Lo Digital” que algunos se adelantaron a “matar” al libro sin ver las posibilidades de convivencia y hasta de integración, por un largo tiempo.
En el marco de la crisis de paradigmas de conocimiento científico, con Landow (1995) observamos que están convergiendo dos campos del saber como son la teoría de la literatura y el hipertexto informático representados por Derrida y Barthes y por Nelson respectivamente; rescata el planteo que los actuales sistemas conceptuales que priorizan las nociones de centro, margen, jerarquía y linealidad deben reemplazarse por los que emplean las de multilinealidad, nodos, nexos y redes comprometidos con la búsqueda de superación de los límites impuestos por la secuencialidad y linealidad del texto tradicional.
Carlos Neri (200) también agrega la convergencia con el arte cuando escribe “ que la relación secuencialidad o no secuencialidad, e incluso las ideas de interactividad, tienen un pasado anclado en las artes”. Nosotros hemos dedicado un capítulo para analizar esta convergencia con el arte desde los aportes de U. Eco (1968) y Claudia Giannetti (2001)
Este encuentro entre diferentes campos del saber, incluyendo al arte, nos interesa como posibilidad de ampliar la convergencia hacia los nuevos modelos de educación. Los mismos encontrarán una forma adecuada de implementación a través de una herramienta que potencia sus principios: atender a la singularidad del estudiante así como un rol de productor, concretar las distintas perspectivas de estudio de un tema, apertura de los textos hacia los contextos, nuevas funciones del alumno y del profesor, incorporación de un lenguaje que hoy entiende la mayoría de los jóvenes que integra los medios anteriores, etc.
Acercándonos a una definición del Hptx decimos que es “una tecnología informática que consiste en bloques de textos individuales, las lexias, con enlaces electrónicos que enlazan entre ellos, presenta muchos puntos en común con la teoría literaria y crítica más reciente”. “Los nexos electrónicos unen lexias tanto “externas” a una obra como internas, y así crean un texto que el lector experimenta como n o lineal, o mejor dicho, como multilineal o multisecuencial” (Landow, G. 1995)
Podríamos decir en aproximaciones a la definición de hipertexto que es:
- un texto que tiene dentro otro texto, como una palabra que remite a otra.
- un texto compuesto por cuerpos de textos conectados con diferentes ejes de organización.
- la posibilidad de desplazar continuamente el centro de atención: zapping o sea seducción que implica mantener, a través de imágenes y sonidos, al usuario fiel a una pantalla.
- la posibilidad de descentrar y recentrar la atención en distintas perspectivas.
- escritura no secuencial, texto que se bifurca.
- Interactividad que asegura un rol activo, productor, del alumno
En relación a los orígenes del hipertexto, Carlos Neri (2001) señala que los especialistas hacen remontar el concepto a un artículo pionero de Vannevar Bus, en un número de 1945 del Atlantic Monthly, sobre la necesidad de máquinas de procesamiento de información mecánicamente conectadas para ayudar a los estudiosos y ejecutivos frente a lo que se estaba convirtiendo en una explosión de información. Y en función de responder a nuestra tendencia natural a la selección por asociación, y no mediante índices, Bus propone un dispositivo, el “Memex”, que además de buscar y recuperar información, también permitiría al lector “añadir notas marginales y comentarios”
Podemos ver que desde el comienzo aparecen las características básicas que redefinen el concepto de lectura, proceso activo que implica también la escritura, la existencia de un texto más virtual que físico, sistema de índice por asociación (nexos) y generan la noción de una textualidad múltiple y flexible.
En relación a este planteo C. Neri (2001), agrega que cuando leemos incluso en un libro tradicional realizamos operaciones de selección y cortes, idas y vueltas, suele no leerse un libro de la primera letra a la última, situación que se explica por el carácter polisémico de la lengua que genera asociaciones y dice que “Sigmund Freud, con el concepto de asociación libre produce un giro copernicano que permite dar cuenta de una singulariad de la enunciación. En un texto propio atisba como un iceberg un subtexto que el mismo sujeto desconoce o se le presenta como un saber no sabido”. Este concepto de lenguaje es coincidente con el que planteamos en el capítulo anterior.
Barthes, citado por Carlos Neri en el artículo “Textos enredados”, dice: " En efecto leer es un trabajo de lenguaje. Leer es encontrar sentidos y encontrar sentidos es designarlos, pero esos sentidos designados son llevados hacia otros nombres ; los nombres se llaman, se reúnen y su agrupación exige ser designada de nuevo : designo, nombro, renombro así pasa el texto...". El tema principal de la lectura no tiene que ver con lo textual sino con los cortes que realizamos, los recorridos posibles y singulares de un texto.
Incorporamos algunos aportes a la conceptualización del Hptx desde el análisis que realiza Landow (1995) sobre las observaciones planteadas por R. Barthes, Foulcualt, Nelson, Bakhtin, Derrida, etc., porque significan soportes a nuestra construcción.
Presenta a Theodor H. Nelson como quien, en lo años sesenta, acuñara la expresión Hipertexto, al que se refiere como un tipo de texto electrónico, una tecnología informática radicalmente nueva y, al mismo tiempo, un modo de edición, una escritura no secuencial, un texto que bifurca, que permite que el lector elija y que se lea mejor en una pantalla interactiva. El empleo del término recién se generaliza en los ochenta con el fuerte desarrollo de la tecnología digital.
Sostiene que “En S/Z, Roland Barthes describe un ideal de textualidad que coincide exactamente con lo que se conoce como hipertexto electrónico, un texto compuesto de bloques de palabras (o de imágenes) electrónicamente unidos en múltiples trayectos, cadenas o recorridos en una textualidad abierta, eternamente inacabada y escrita con términos como nexo (relación), nodo (puntos neurálgicos), nexos (relaciones de asociación), trayecto (unión entre nexos) y tramas (conjunción de trayectos)”.
Barthes dice, citado por Landow (1995), “En este texto ideal, abundan las redes (réseau) que actúan entre sí sin que ninguna pueda imponerse a las demás; este texto es una galaxia de significantes y no una estructura de significados; no tiene principio, pero sí diversas vías de acceso, sin que ninguna de ellas pueda calificarse de principal; los códigos que moviliza se extienden hasta donde alcance la vista; son indeterminables...; los sistemas de significados pueden imponerse a este texto absolutamente plural, pero su número nunca está limitado, ya que está basado en la infinidad del lenguaje” .
Michel Foucault concibe el texto en forma de redes y nexos. En Archeology of Knowledge, citado por Landow (1995) afirma que “las fronteras de un libro nunca están claramente definidas” ya que se encuentra “atrapado en un sistema de referencias a otros libros, otros textos, otras frases: es un nodo dentro de una red... una red de referencias”..... en términos que también pueden aplicarse al hipertexto.
Derrida reconoce, una nueva forma de texto más rica, más libre, más fiel a nuestra experiencia potencial, y tal vez a una experiencia real aún desconocida, depende de unidades discretas de lectura. También existe la posibilidad de omisión o adición de citas, que pertenece a la estructura de cualquier marca escrita, antes y fuera de cualquier horizonte semiolingüístico de comunicación. ... Todo signo lingüístico o no, oral o escrito, puede ser citado, puesto entre comillas......esta facultad es clave para el hipertexto ... de este modo puede alejarse de cualquier contexto dado y engendrar una infinidad de contextos nuevos de una forma absolutamente ilimitada. De este énfasis de Derrida en la discontinuidad proviene el concepto de hipertexto como un extenso montaje, lo que Landow llama metatexto y lo que Nelson docuverso (Landow G. 1995).
Por lo tanto el hipertexto redefine los roles de lector y escritor, el concepto de texto, de escritura y de lectura, amplia el contexto que abarca incluso la cultura, cambia la perspectiva de estructura de significados a estructura de significantes. Esta característica abre posibilidades muy ricas y abre la discusión en relación a la ciencia y a los procesos de formación ya que necesitamos limitar la polisemia del lenguaje, para alcanzar las relaciones unívocas según hemos desarrollado en el capítulo anterior, son necesarias a la construcción del conocimiento científico.
Destacamos así como características fundamentales del Hptx la capacidad de intertextualidad, de diversidad de voces y de descentramiento como también y fundamentalmente, la no secuencialidad.
En relación a la capacidad de intertextualidad, consideramos que anula la diferencia entre lo interno y externo de un texto; permite hacer más explícito el material afín a la obra, que le da contexto en la tríada, texto, discurso y cultura, es una liberación para producir interconexiones.
En relación a la diversidad de voces, sostiene Landow (1995) que M. Bakhtin ha escrito acerca de la novela dialogística, con una multiplicidad de voces, como el conjunto formado por la interacción de varias conciencias, sin que ninguna de ellas se convierta del todo en objeto de otra”. Si llevamos este planteo al hipertexto, la voz siempre es la que emana de la experiencia combinada del enfoque del momento y no una sola tiránica, de la lexia que uno está leyendo y de la narrativa en perpetua formación según el propio trayecto de lectura.
En relación con el descentrar, con Landow (1995) afirmamos que a medida que el lector se mueve por una red de textos, desplaza constantemente el centro, y por lo tanto el enfoque o principio organizador de su investigación y experiencia. En otras palabras el hipertexto nos proporciona un sistema que puede centrarse una y otra vez y cuyo centro de atención provisional depende del lector, que se convierte así en un verdadero lector activo, .Aunque esta ausencia de centro pueda traer problemas al lector y al escritor (problema que analizaremos desde la perspectiva de la formación en el próximo capítulo), también significa que cualquier usuario del hptx hace de sus intereses propios el eje organizador de su investigación del momento. El hipertexto se experimenta como un sistema que se puede descentrar y recentrar hasta el infinito. En todos los sistemas de hipertexto el lector puede escoger su propio centro de investigación y experiencias.
Hoy, el procesamiento de texto informatizado nos proporciona textos electrónicos en vez de físicos, y este paso de la tinta al código electrónico –que Jean Baudrillard llama el paso de lo “táctil” a lo “Digital” y Nicholás Negroponte habla del cambio de los átomos por los bits- produce una tecnología de la información que nos ofrece combinar la estabilidad y la flexibilidad, el orden y la accesibilidad, donde todos los textos que el lector encuentra en la pantalla son virtuales, no son ya el original. Por analogía con la óptica, los informáticos hablan de “máquinas virtuales” creadas por un sistema operativo que dan a los usuarios la sensación de trabajar en máquinas individuales cuando, en realidad, comparten un sistema con quizás cientos de personas. Ya hemos analizado este concepto en el capítulo referido al paradigma en las artes. Si bien esta historia de avances tecnológicos en relación al Hptx hace referencia principalmente a la historia del soporte computacional, encontramos que la situación atrae cada vez a mayor cantidad de personas que prefieren interactuar con representaciones de la realidad más que con la realidad misma, dice Sherry Turkle (1995) en “Detrás de las pantallas”, psicoanalista que trabaja en el MIT de Massachusset y que ha realizado estudios referidos a este tema. También informa sobre situaciones similares Carlos Neri (2001) en relación a sus experiencias de intercambio y asesoramiento a través de la red.
Las discusiones y diseños de hipertexto comparten con la teoría literaria crítica contemporánea y con nuevos enfoques en distintos campos del conocimiento, un énfasis en el paradigma o modelo de red. Y esto nos interesa especialmente destacarlo porque lo consideramos uno de los significados que hoy circulan entre los distintos campos de producción humanas.
Red en este sentido, se refiere a una especie de equivalente electrónico del texto impreso conectado electrónicamente por un lado como también se refiere a un sistema electrónico que implica ordenadores adicionales así como cables y conexiones físicas que permiten compartir información entre máquinas individuales, estaciones de trabajo o terminales de lecto-escritura.
Ya hemos presentado en los capítulos anteriores el avance hacia un paradigma reticular tanto en las ciencias como en las artes. Agregamos el aporte de Denise Najmanovich (1995) que en su artículo “El lenguaje de los vínculos de la independencia absoluta a la autonomía relativa”, dice que las palabras crisis, cambio y caos son tres términos que se escuchan cada vez con más frecuencia. La transformación conceptual que estamos enunciando, viene de la mano de una nueva metáfora del universo, que reemplazaría la representación a través del reloj por la representación como red o entramado de relaciones, donde los individuos serían nodos de la misma. La lingüística utiliza la concepción en red multidimensional de los fenómenos lingüísticos; lo mismo la sociología, la economía y las teorías organizacionales, la biología y la física, las ciencias en general han comenzado a dar cuenta de la multidimensionalidad que se abre cuando recuperamos el pensamiento complejo que toma en cuenta las interacciones dinámicas y las transformaciones. La misma existencia de Internet redefiniría la mediación entre los individuos y al decir de C. Neri en Lo Digital, “la red cumple un función de reciclaje, ya no sólo de la patología, sino también de lo que la ciudad real y el tiempo histórico expulsan, me llevó a pensar que la red así aparece como la fuente de los deseos.”
Landow (1995) afirma que la analogía, modelo o paradigma de red, esencial en el hipertexto aparece en todos los escritos teóricos estructuralistas y post-estructuralistas: Derrida emplea los términos nexo, red, matriz y entretejido en relación con la hipertextualidad; Bakhtin emplea los términos de nexos, interconexión y entretejido. Foucault concibe el texto en términos de red y se vale precisamente de este modelo para concebir su proyecto, “el análisis arquelógico del conocimiento mismo”.
Baudrillard, Derrida, Jean F. Lyotard, McLuhan y otros, según Landow (1995) coinciden a menudo con el deseo de liberarnos de las limitaciones de los impresos y con los que piensan que unos medios de comunicación análogos con sonido, movimiento e información visual remodelarán radicalmente nuestras expectativas de la cultura y naturaleza humanas.
Incluso algunos autores como el caso de J. Ferrés (2000), plantean que nos encontramos en un período de fundamentales cambios tecnológicos y culturales similares a la revolución de Gutenberg. Del mismo modo que la lógica de la imprenta impuso la tendencia a la inalterabilidad, a la multiplicidad y a la sistematización, esperan que la hipertextualidad y los sistemas informáticos afines, lleguen a tener efectos tan generalizados que posibiliten la democratización del texto. El citado autor sostiene que la tecnología de la imprenta privilegia una representación del mundo de carácter conceptual estático, analítico y reflexivo, mientras la cultura actual promueve una representación del mundo concreta, dinámica, sensitiva y emotiva.
Nos interesa el análisis que Martín Rosenberg (1997: 323) hace con respecto a Prigogine, “las aleatoriedades a menudo parecen una amenaza, como cuando hay un cambio en las “condiciones límite” o en los “parámetros macroscópicos”. La contingencia de un sistema permite que aparezcan historias alternativas o linealidades temporales alternativas. Gracias a los nodos, un sistema textual puede no solamente proyectar, para el lector o el escritor, una elección entre linealidades textuales alternativas, sino también encarnarlas literalmente.
Destacamos la afirmación de Stuart Moulthrop (1997: 403), con respecto al “efecto transformador de las tecnologías de las comunicaciones y de la información en rápida evolución aparece primero en el mercado y luego el intercambio semiótico está en todas partes: en casa, en el dormitorio y en nuestra mente. Los cambios tecnológicos sugieren posibilidades para la reformulación del sujeto, una revisión realmente radical de la identidad y de las relaciones sociales....llegarán hasta nuestros lenguajes, narraciones, objetos de casa, sistemas de modas, juegos y diversiones. Los cambios se harán sentir en toda nuestra cultura”.
Con Landow (1997) desde la perspectiva educativa, valoramos la exigencia de elección articulada en el hipertexto producirá una recepción activa en los hipermedios y por otro lado advertimos que si bien lo fundamental son los enlaces éstos no tienen un carácter mágico como si lo fueran todo sin importar cual sea ese todo que desean alcanzar, cuando lo que buscamos son los enlaces lógicos y conceptuales en el caso de la problemática que nos ocupa.
Las características del Hptx y los cambios que ha provocado nos llevan a plantear, que es una herramienta adecuada para la búsqueda de la implementación de las características del modelo educativo que hemos adoptado para realizar esta experiencia, enmarcado en la transformación de paradigmas científicos y nuevos caminos que se abren en el campo del arte, con la finalidad de buscar caminos de superación del modelo educativo vigente.
Potencial para la enseñanza y estudio
Landow (1995) habla de amenazas y promesas derivadas de la utilización del hptx en educación. Amenazas que se generan a raíz de los temores frente a estas tecnologías cuando no se las sabe usar y no se conocen sus posibilidades. Y promesas en relación a utilizarlas en el marco teórico que hemos desarrollado. Nos interesa retomar la pregunta inicial del trabajo que se refiere principalmente a dar oportunidades a los alumnos de realizar otras experiencias de aprendizajes y construcción del conocimiento acordes al modelo educativo de Narciso Benbenaste.
Para el estudiante, creemos que el hptx promete nuevos encuentros con el texto cada vez más centrados en el lector. Esta participación activa se manifiesta de dos formas relacionadas entre sí: actúan como lectores autores, por un lado, escogiendo trayectos individuales entre los textos primarios y secundarios conectados y, por otro, añadiendo textos y nexos al hiperdocumento, todo lo cual brinda más responsabilidad al estudiante.
La experiencia del hptx como una red de relaciones significa un acceso mucho más rápido aunque la disponibilidad no es lo mismo que la accesibilidad que se logra cuando el estudiante aprende a formular preguntas o sea que asuma el rol activo.
Enunciamos algunas de las posibilidades que se abren al educando desde el Hptx:
aporta al lector principiante una forma de adquirir el hábito de la lectura no secuencial necesario en las recopilaciones, requiere que abandone el texto principal y se aventure a considerar las notas a pie de página, las pruebas estadísticas o de otras autoridades.
abarca necesariamente contenidos que el estudiante puede encontrar en otra parte de la asignatura e incluso en otros cursos o asignaturas, proporciona un medio de integrar la materia con otra.
permite presenciar como un experto en un campo dado establece relaciones y formula líneas de investigación.
adapta la documentación a las necesidades individuales.
posibilita que los estudiantes manejen un amplio abanico de contenidos de diversos grados de dificultad.
explorar los contenidos a su propio ritmo y siguiendo sus intereses particulares.
todo estudiante puede contribuir al sistema de documentos y nexos y, así, experimentar cómo se hacen las contribuciones en los distintos campos.
supone una forma adicional de discusión y nuevos modos de contribuir a los debates en clase , conferencias electrónicas y otros dispositivos similares .
La combinación de control por parte del lector y de presencia virtual de un gran número de escritores por una parte, así como la modificación de los aspectos limitadores de espacio y tiempo, constituye un aporte muy valioso también para la Educación a Distancia, modalidad que adquiere una magnitud inimaginada con la incorporación de la tecnología digital.
Esta intención de elaborar hptx educativos que permitan un rol activo al alumno necesariamente nos obliga a replantear la posición y trabajo del docente que pretendemos lograr a través de la propuesta de una metodología de investigación y producción sustentada en los fundamentos desarrollados en este trabajo. Al mismo tiempo se abren interrogantes sobre la narrativa, la evaluación, etc. que podrían ser temas de otras investigaciones. Por último nos interesa retomar una advertencia realizada por Carlos Neri (2000) en “Textos anudados, textos enredados” documento digital publicado en Internet: “La presencia de tecnología computacional no necesariamente genera un universo digital en sentido estricto, dado que pueden existir programas cuya aplicación se base en una lógica precomputacional por lo que el resultado es solo formalmente digital. Para hacer hipermedias hay que desarrollar desde el momento 0 un trabajo hipermedial. Esto implica pensar con linkeos, con imágenes, con sonidos, con vídeos” y además para que cumpla con el objetivo educativo deberá desde el inicio pensarse en función de los lineamientos dados Mientras esto no ocurra tendremos productos mixtos, productos textuales que serán reforzados con elementos multimediales. Los desarrollos hipermediales, aún no han alcanzado su propio lenguaje pero es un camino que recién comienza y en el que pretendemos avanzar con nuestro aporte en relación a la producción de multimedias educativas desde nuestros fundamentos.